Cada temporada las mesas corporativas cuentan una historia nueva. Esto es lo que estamos sirviendo — y lo que nuestros clientes más piden — para eventos de empresa en 2026.
El formato empacado dejó de ser el plan B
Durante años, "empacado" significaba resignar presentación. Ya no. Los almuerzos corporativos empacados salen hoy con la misma composición de un plato servido —proteína, arroz, acompañamiento y ensalada— en empaques que se ven bien sobre una mesa de junta y viajan sin perder temperatura. Para capacitaciones y jornadas fuera de oficina, es el formato que más creció.
Estaciones que sostienen la jornada completa
La estación de café dejó de ser logística para volverse escenografía: mesa vestida y decorada, dispensadores de café e infusiones, aromáticas, aguas frías y acompañamientos que invitan a quedarse conversando. La diferencia entre media jornada (4 horas) y jornada completa (8 horas) no es solo cantidad: es cómo se administra el consumo a lo largo del día.
Sabor local, ejecución de autor
La tendencia más fuerte no viene de afuera: es mirar hacia adentro. Arroz titoté, suero costeño, reducción de vino de corozo, patacones y pescado fresco aparecen en menús gourmet de dos y tres tiempos con técnica contemporánea. El Caribe deja de ser un guiño folclórico y pasa a ser la firma del menú.
Bocados que no obligan a sentarse
En lanzamientos, ruedas de prensa y networking nadie quiere plato y cubiertos. Los bocados de una mordida —salados y dulces— resuelven el formato de pie sin sacrificar nivel: desde un crostini de mozzarella hasta una brocheta de langostinos con salsa de corozo.
Menús transparentes
Las áreas de compras y de gestión humana quieren decidir con información: ver opciones, precios y combinaciones antes de la primera llamada. Por eso construimos nuestra carta digital interactiva, donde puedes armar el evento completo con precios visibles y enviarnos un pre-pedido.
Lo que no cambia
La presentación impecable, los ingredientes frescos y un equipo que cuida cada detalle. Las tendencias pasan; la excelencia se queda.
