Una boda en Cartagena es una promesa de sabor: brisa, música y una mesa que tiene que estar a la altura de la ciudad más romántica del Caribe. Así estructuramos el menú de una boda memorable.
1. El cóctel de bienvenida (60–90 minutos)
Mientras los novios están en fotos, los invitados abren el apetito: 6 a 8 bocados por persona, mezclando fríos y calientes, salados y un toque dulce. Los favoritos: bocados de mar, frituras cartageneras elevadas con técnica gourmet y shots refrescantes.
2. El plato fuerte
Dos caminos que funcionan:
- Menú servido en tres tiempos: entrada fresca, proteína principal con acompañamientos del Caribe y postre de autor. Elegante, pautado, ideal para bodas con protocolo.
- Estaciones en vivo: cada invitado arma su experiencia. Perfectas para bodas relajadas frente al mar.
En ambos casos, pregunta siempre por alternativas de proteína y opciones vegetarianas: en promedio, 1 de cada 10 invitados las necesita.
3. La hora loca y la mesa de medianoche
Cuando la pista se enciende, la energía se recarga con bocados dulces y salados de una mordida: mini burgers, dedos de queso, brownies y frutas. Calcula 3 a 4 por persona — nadie se sienta, todos picotean.
4. Las cantidades que nunca fallan
- Cóctel: 6–8 bocados p.p.
- Cena: 1 menú completo p.p. + 5% de colchón
- Medianoche: 3–4 bocados p.p.
- Estación de café y aguas: toda la noche, consumo libre
5. El sabor local como firma
Suero costeño, corozo, coco, pescado fresco: los menús que más celebran nuestros novios son los que saben a Caribe con ejecución contemporánea.
¿Se casan en Cartagena? Escríbenos o arma una primera versión de tu menú en nuestra carta digital: llegarás a la cita de degustación con la mitad del camino recorrido.
