En un evento de jornada completa, los asistentes visitan la estación de café entre 3 y 5 veces. Es el punto de encuentro, la pausa que reactiva la conversación y — aunque pocos lo noten — una de las señales más claras de que el evento fue bien planeado.
Qué debe incluir una estación seria
- Mesa vestida y decorada: la estación es parte de la escenografía del evento, no un rincón utilitario.
- Café de calidad en dispensadores térmicos, acompañado de aromáticas e infusiones.
- Aguas y jugos: naturales o saborizados, con reposición constante.
- Endulzantes, vasos y servilletas con reposición durante toda la jornada.
- Pasabocas opcionales: bocados dulces y salados que elevan la pausa a experiencia.
Cómo se cotiza
Las estaciones se cotizan por persona y por duración de jornada, no por tazas: media jornada (4–5 horas) o jornada completa (8–10 horas). Esto te da consumo libre sin sorpresas en la factura. En nuestro menú en línea encuentras ambas modalidades con precio visible.
Los 3 errores más comunes
- Calcular por tazas: el consumo real siempre supera el estimado y la estación se queda corta a media tarde.
- Olvidar la reposición: una estación sin personal que la mantenga impecable deja de ser premium a la hora del montaje.
- Ignorar el espacio: la estación necesita un punto con flujo natural de personas y acceso a electricidad.
El toque Pandora
Nuestras estaciones llegan con mesa vestida, dispensadores, menaje completo y reposición constante. Y si tu evento lo pide, las combinamos con bocados gourmet que convierten cada pausa en un momento memorable.
Cotiza tu estación de café en minutos en nuestro menú interactivo: eliges duración, número de personas y pasabocas, y nosotros hacemos el resto.
